La cirugía de la nariz o rinoplastía es una de las más populares, pues se trata de una de las partes de nuestro cuerpo que más afecta la forma de nuestro rostro. 

 

¿Cómo me preparo para una cirugía de nariz?

 

Antes de realizarte una rinoplastía, deberás reunirte con tu cirujano para analizar ciertos factores que podrían ser pertinentes: 

 

  • Historia clínica: Aquí estarán incluidas las preguntas sobre antecedentes en obstrucciones nasales, cirugías anteriores o trastorno hemorrágicos. 

 

  • Exploración física: El médico deberá realizarte un examen físico completo. Esto aborda análisis de laboratorio, características faciales e imágenes de la parte interna y externa de la nariz. De esta manera, el médico sabrá qué resultados pueden esperarse de esta cirugía de nariz, además de cómo afectará la respiración. 

 

  • Fotografías: Es muy probable que una persona del consultorio médico te tome fotografías de tu nariz desde diferentes ángulos. El médico estético, utilizará estas imágenes para mostrarte un posible antes y después. 

 

  • Evaluación de las expectativas: Es normal que muchos potenciales pacientes lleguen a la primera entrevista con las expectativas por los cielos. Es por esto que debes comunicarles a tu médico para que él te explique que se puede y que no se puede hacer. Muchas veces, en realidad, el problema ni siquiera es la nariz.

 

¿Qué sucede durante la rinoplastía?

 

Una cirugía de nariz requiere de anestesia local junto con sedación o anestesia general para los casos más complejos. El médico decidirá cuál es la más adecuada para ti.

 

La rinoplastía puede realizarse de dos formas diferentes: Dentro de la nariz o a través de una pequeño corte externo en la base de la misma. Con ambas formas, el cirujano puede cambiar la forma del cartílago o de los huesos, según lo que se quiera eliminar o agregar. 

 

Luego de la cirugía de nariz, te quedarás en una sala de recuperación. Sin embargo, la operación es ambulatoria, por lo que podrás irte una vez que hayan terminado con la última revisión. 

 

¿Cómo es el postoperatorio de una cirugía de nariz?

 

Una vez que la cirugía haya terminado se te será indicado el reposo. 

 

Deberás estar en cama con la cabeza elevada por encima del nivel del pecho para detener el sangrado y ayudar a la hinchazón. 

 

En la mayoría de los casos, los vendajes internos tendrán que permanecer en su lugar por, al menos, siete días. Lo mismo sucede con la férula de apoyo.

 

Un sangrado leve con mucosidad es totalmente normal luego de haber retirado el vendaje. Para controlar esto, podés utilizar una almohadilla absorbente justo debajo de la zona. Procura que esta venda no se encuentre ajustada contra tu nariz. 

 

Algunos consejos que los médicos suelen recomendar en estos casos son:

 

  • Evitá las actividades exigentes como el ejercicio.
  • Cuando aún tengas tu vendaje, son preferibles los baños antes que las duchas. 
  • Sabemos que probablemente sea molesto pero ¡Por nada del mundo te suenes la nariz!
  • Consume alimentos con alto contenido de fibras. Algunos ejemplos pueden ser las frutas o los vegetales.
  • Evita realizar expresiones faciales muy marcadas. 
  • Evita cepillar tus dientes demasiado cerca del labio superior.
  • No uses prendas demasiado ajustadas que debas pasar por la cabeza. 
  • No uses anteojos o gafas para prevenir la presión.
  • Recuerda usar protector solar
  • Limita tu consumo diario de sodio para ayudar a que la hinchazón desaparezca más rápido. 
  • No coloques hielo ni compresas frías durante el periodo de hinchazón. 

 

¿Te interesa saber más sobre la rinoplastía y sus beneficios?

 

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